Todo empezó con la necesidad de almacenar libros y además tenerlo a mano. Se necesita una estantería para poder cogerlos y dejarlos.
El salón disponía de una pared para ubicarla, con dos pilares a esquivar…o a incluir. Así se planteó, el mueble absorbió a los dos pilares, y los hizo propios para poder apoyar las cajas que salían para almacenar algo más que libros.
Toda la banda inferior se dedicó a cajoneras, y se le dio iluminación con tiras led que permiten una continuidad a través de las cajas-estantes.
Materiales: tableros de dm fondeando y lacado en blanco, chapas en roble y tableros de 19mm alistonado en roble con acabado lasur.
Programa: 27 m2 de mueble estantería repartidos en 8 líneas de estantes, 5 cajas con puertas abatibles y una caja para albergar la tv.